viernes, 29 de enero de 2010

Parece que fue ayer cuando vi tu cara, me dijiste lo orgulloso que estabas pero me fui. Si hubiera sabido lo que se hoy te sostendría en mis brazos, te quitaría el dolor. Gracias por todo lo que has hecho perdonar todos tus errores. No hay nada que yo no haría por escuchar tu voz otra vez, algunas veces quiero llamarte pero se que no estarás ahí. Perdón por culparte por todo lo que no pude hacer y me herí a mi hiriéndote a ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario